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LAVADO DE OIDO

 

El lavado de oídos es una sencilla técnica, que permite limpiar el cerumen de los conductos auditivos. Es una técnica accesible en cualquier lugar del mundo. Solamente se necesita un otoscopio, una jeringa de gran capacidad y disponer de unos conocimientos.

En primer lugar, necesitamos saber lo que estamos viendo a través del otoscopio. Necesita su aprendizaje y su técnica. No vale inventarse nada.

En segundo lugar, debemos conocer el tipo de cerumen y si el paciente presenta patologías previas de oído, como puede ser una otitis, aguda o crónica.

En tercer lugar, las gotas no son buenas. Ni el aceite, ni el agua oxigenada ni nada de nada.

 

Estas prácticas ocasionan dolor en los pacientes, heridas, infecciones y hasta perforaciones timpánicas..